30.12.14

Laberinto

Caminé tu circunloquio
intentando llegar al centro
de tu discurso rebuscado.
Me tropecé con tus muletillas,
me mareé en tus pausas.
A mitad de camino
me perdí.
Vi que me faltaba para llegar al punto
y seguí caminando, desorientado.
Vos ya habías llegado;
yo apenas estaba empezando
a reconocer el laberinto.