Caminé tu circunloquio
intentando llegar al centro
de tu discurso rebuscado.
Me tropecé con tus muletillas,
me mareé en tus pausas.
A mitad de camino
me perdí.
Vi que me faltaba para llegar al punto
y seguí caminando, desorientado.
Vos ya habías llegado;
yo apenas estaba empezando
a reconocer el laberinto.
30.12.14
18.12.14
Ideal
Me quedé con tu parte mejor.
Creo que te la robé,
porque ya no la tenés.
Cambiaste,
eso que te hacía perfecta
hoy te falta.
Y está en mí.
Me quedé con tu parte mejor.
Voy a tomarla y hacerla mía,
hacerla propia.
Y cuando lo logre
voy a poder decir
que ya no te necesito.
Creo que te la robé,
porque ya no la tenés.
Cambiaste,
eso que te hacía perfecta
hoy te falta.
Y está en mí.
Me quedé con tu parte mejor.
Voy a tomarla y hacerla mía,
hacerla propia.
Y cuando lo logre
voy a poder decir
que ya no te necesito.
9.12.14
Máquina
El más mínimo gesto,
el más mínimo detalle,
alcanza para poner en marcha
la máquina cuya materia prima
es la imaginación.
La máquina moldea y modela,
talla, esculpe;
la producción es variada:
un par de ojos despertando,
un vestido que cae,
un abrazo de las pieles,
o una tarde
de mate amargo.
el más mínimo detalle,
alcanza para poner en marcha
la máquina cuya materia prima
es la imaginación.
La máquina moldea y modela,
talla, esculpe;
la producción es variada:
un par de ojos despertando,
un vestido que cae,
un abrazo de las pieles,
o una tarde
de mate amargo.
27.11.14
Vigilia
Capaz,
si cerrás muy fuerte los ojos,
te despiertes al abrirlos.
Porque,
todo aparenta normal, pero
¿quién te garantiza
que no estés soñando?
si cerrás muy fuerte los ojos,
te despiertes al abrirlos.
Porque,
todo aparenta normal, pero
¿quién te garantiza
que no estés soñando?
29.10.14
28.10.14
Polivalente
¿Cuántas hay como vos?
No digo en el mundo,
sino ahí, adentro tuyo.
¿Cuántas te habitan?
¿En qué orden salen?
¿A cual no dejás salir?
No digo en el mundo,
sino ahí, adentro tuyo.
¿Cuántas te habitan?
¿En qué orden salen?
¿A cual no dejás salir?
26.10.14
Invasores
Vienen por mí, lo sé. Lo siento en cada fibra de mi cuerpo. Estuve tan ensimismado jugando mi juego que no me percaté del caos que yo mismo estaba provocando. Ahora ya es muy tarde, supongo.
Sólo Dios sabe lo que harán conmigo, a dónde me llevarán. ¿Dios? No. No creo que exista tal cosa. Si ese sujeto existiera no dejaría que esto pase. No hay nada que hacer: Vienen por mí.
Cada gota de mi sangre se vuelve gélida cuando los siento subir la escalera. En cuestión de segundos estarán aquí. Por un instante creo que ha llegado el fin, pero la ventana abierta me da una peligrosa idea. Jamás me he aventurado solo al exterior. Jamás, en los ya tres años y medio que llevo habitando este horrible planeta; pero escapar es mi única opción.
Tomo algunos bloques y los apilo bajo la ventana. Ágilmente escalo esa montaña que me lleva hacia la libertad y cruzo el umbral. De pronto, estoy afuera. Estoy libre.
La puerta de la habitación se abre.
-Pero, che... ¡Mateo, vení ya mismo a ordenar estos juguetes! -Gritó, hastiada, la madre del pequeño, quien, para estas alturas, estaba ya muy lejos de allí.
Sólo Dios sabe lo que harán conmigo, a dónde me llevarán. ¿Dios? No. No creo que exista tal cosa. Si ese sujeto existiera no dejaría que esto pase. No hay nada que hacer: Vienen por mí.
Cada gota de mi sangre se vuelve gélida cuando los siento subir la escalera. En cuestión de segundos estarán aquí. Por un instante creo que ha llegado el fin, pero la ventana abierta me da una peligrosa idea. Jamás me he aventurado solo al exterior. Jamás, en los ya tres años y medio que llevo habitando este horrible planeta; pero escapar es mi única opción.
Tomo algunos bloques y los apilo bajo la ventana. Ágilmente escalo esa montaña que me lleva hacia la libertad y cruzo el umbral. De pronto, estoy afuera. Estoy libre.
La puerta de la habitación se abre.
-Pero, che... ¡Mateo, vení ya mismo a ordenar estos juguetes! -Gritó, hastiada, la madre del pequeño, quien, para estas alturas, estaba ya muy lejos de allí.
24.10.14
Dérmico Mnémico
Más a menudo que siempre
sucede que la piel recuerda y se estremece,
haciendo danzar a los miles de pelitos que en ella habitan.
Un abrazo, un raspón, el calor de ese día de Sol, una caricia, el corte con papel de aquél viejo libro.
Ese libro, hoy,
me cuenta dos historias.
sucede que la piel recuerda y se estremece,
haciendo danzar a los miles de pelitos que en ella habitan.
Un abrazo, un raspón, el calor de ese día de Sol, una caricia, el corte con papel de aquél viejo libro.
Ese libro, hoy,
me cuenta dos historias.
22.10.14
Reencarnaciones
Somos los que se fueron,
en sus formas y sus gestos.
Somos en sus gustos y su andar,
en una sonrisa, en un viejo acordeón.
Somos un tango que suena
a pesar de años de silencio.
Somos una prolongación de otra existencia.
Somos lo que otros fueron,
y otros serán,
algún día,
lo que hoy somos.
en sus formas y sus gestos.
Somos en sus gustos y su andar,
en una sonrisa, en un viejo acordeón.
Somos un tango que suena
a pesar de años de silencio.
Somos una prolongación de otra existencia.
Somos lo que otros fueron,
y otros serán,
algún día,
lo que hoy somos.
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